
Articulos Altagracia Paulino
La médula espinal y la cordillera Central
En junio de 1970, la muerte me enseñó algo que los libros no habían logrado explicarme. Un amigo se fue de este mundo, pero no de inmediato. Su cuerpo permaneció durante 72 horas en un umbral extraño, donde la vida parecía resistirse a desaparecer. La razón: su médula aún vivía.
