Comer en exceso en Navidad perjudica la salud de los mayores

Comer en exceso en Navidad perjudica la salud de los mayores

Comparte este artículo

Los excesos alimentarios en Navidades pueden poner en peligro la salud de los mayores de 65 años, en especial aquellos que sufren hipertensión, diabetes o enfermedades en las que la dieta influya en el curso de los síntomas.

Recomendaciones para la correcta alimentación de las personas mayores

  • La dieta debe ser variada y resultar apetecible.
  • Es mejor comer varias veces a lo largo del día en poca cantidad para digerir mejor los alimentos. Lo mejor es tomar cinco comidas en horarios lo más regulares posible: el desayuno, un almuerzo a media mañana, la comida, la merienda y la cena
  • Los alimentos deben prepararse de modo que sean fáciles de masticar porque las personas mayores suelen carecer de alguna pieza dental o llevar prótesis.
  • Cuidar la hidratación y beber aunque no haya sensación de sed, porque cuando aparece es un signo de deshidratación. Hay que beber un mínimo de dos litros de líquido al día, aunque además de agua se pueden tomar zumos naturales, infusiones, leche, caldos…
  • Reducir al máximo la ingesta de sal y tomar azúcar con moderación, siempre que no sufra alguna patología que contraindique su consumo.
  • Durante las celebraciones, recordar que no se deben consumir más de una o dos copas de vino, y que los menús deben adaptarse a sus necesidades personales.
  • Comer acompañado cuando sea posible.

 

 

Fuente: WebConsultas.

Suscríbete a nuestro boletín de noticias

Mantente informado de nuestras últimas noticias

Más artículos

Articulos Altagracia Paulino

La médula espinal y la cordillera Central

En junio de 1970, la muerte me enseñó algo que los libros no habían logrado explicarme. Un amigo se fue de este mundo, pero no de inmediato. Su cuerpo permaneció durante 72 horas en un umbral extraño, donde la vida parecía resistirse a desaparecer. La razón: su médula aún vivía.

Alertas de consumo

Una noticia reciente que puede generar esperanzas

Los productos inseguros generan costos humanos, ambientales y económicos, que afectan desproporcionadamente a los países en desarrollo con una capacidad regulatoria limitada y grandes mercados informales.