Nutrición en la mujer lactante

Nutrición en la mujer lactante

Comparte este artículo

Lactancia materna y lactancia artificial

Las necesidades nutricionales varían notablemente en función de si se opta por la lactancia materna o la lactancia artificial, a través de fórmulas lácteas adaptadas para la edad pediátrica.

También es posible compaginar ambas, pero es conveniente saber que, cuanto mayor sea la frecuencia y cantidad de lactancia materna, más leche produce la madre, ya que existe una retroalimentación positiva.

Todos los organismos que tienen algo que decir sobre salud, sanidad, alimentación o pediatría, recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad. Esto quiere decir que el bebé no necesitaría tomar absolutamente nada más que la propia lactancia a demanda, ni siquiera agua, porque estaría suficiente y correctamente alimentado e hidratado.

Los beneficios de la lactancia materna son múltiples y variados. Entre otros, destacan:

  • Perfecta adecuación de la alimentación a las características del niño, tanto en requerimientos como en edad.
  • Transmisión, a través del calostro, de inmunoglobulinas que fomentan la inmunización del bebé frente a infecciones.
  • Alimentación a demanda con mayor y mejor control por parte del bebé de las sensaciones de hambre y saciedad.
  • Máxima higiene y seguridad alimentaria en la producción, preparación y toma láctea.
  • Fomento del vínculo afectivo madre-hijo.
  • Disminución del sangrado por parte de la madre.
  • Mejor control del peso de la madre y reducción progresiva del mismo.

Sin embargo, puede haber múltiples razones para optar por la lactancia artificial.

 

Fuente: WebConsultas

Suscríbete a nuestro boletín de noticias

Mantente informado de nuestras últimas noticias

Más artículos

Entradas blog

La lechosa: una fruta que nutre y refresca

Su contenido de vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y favorece la absorción del hierro presente en alimentos de origen vegetal.

Articulos Altagracia Paulino

Atesorar lo aprendido permite ejercer el pensamiento crítico

El conocimiento adquirido es un patrimonio que debemos conservar. En una era dominada por la información y la inteligencia artificial, el pensamiento crítico nos permite verificar, cuestionar y comprender antes de aceptar una respuesta.