¿Podría El Aceite de Coco Ayudar a Reducir el Uso de Antibióticos?

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Por el Dr. Mercola

No es ningún secreto que la resistencia a los antibióticos se haya convertido en una de las mayores amenazas para la salud del siglo XXI. Como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia a los antibióticos es una realidad en todos los países.1

La Revisión sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (AMR, por sus siglas en inglés), que fue comisionada en julio de 2014 por el primer ministro del Reino Unido y produjo su informe final en 2016, explicó que si no se aplican medidas para detener las crecientes tasas de resistencia antimicrobiana en todo el mundo, nos dirigimos a una era donde los antibióticos dejarán de funcionar y “volveremos a la Edad Oscura de la medicina”.2

Es posible que la naturaleza finalmente acuda al rescate, gracias a las sustancias antibacterianas naturales, tales como el aceite de coco; pero, mientras tanto la situación se ha vuelto seria, señala la OMS, de tal manera que “algunos tipos de bacterias que causan infecciones graves en los seres humanos, ya han desarrollado resistencia a la mayoría o todos los tratamientos disponibles, y hay muy pocas opciones prometedoras en la línea de investigación”.3

Tampoco es ningún secreto que la agricultura animal industrial; es decir, las operaciones concentradas de alimentación animal (CAFOs, por sus siglas en inglés), sean una de las causas principales por la que estamos en esta situación.

El 80 % de los antibióticos utilizados en los Estados Unidos son utilizados por la agricultura industrial con el fin de fomentar el crecimiento4 y prevenir enfermedades que, de otro modo, harían inviable sus CAFOs. Normalmente, se añaden bajas dosis de antibióticos en la alimentación, no solo para evitar enfermedades infecciosas inevitables, sino también porque hacen que los animales se desarrollen más rápido con menos alimentación. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos publicó una guía sobre los antibióticos agrícolas en 2013, pero no fue de gran ayuda.

Les solicitaron a las empresas farmacéuticas eliminar las indicaciones de “eficiencia alimenticia” y “aumento de peso” de las etiquetas de sus productos antibióticos y requerir a los veterinarios que supervisaran cualquier adición de estos medicamentos en la alimentación y agua de los animales.

La mayoría de las empresas han aceptado cumplir con estas directrices de forma voluntaria, y declarar que ya no utilizan antibióticos con el fin de fomentar el crecimiento. En cambio, simplemente afirman que utilizan los antibióticos para prevenir y controlar enfermedades, un uso que aún está permitido bajo la guía de la FDA.

OMS Redobla Sus Esfuerzos y Solicita Dejar de Utilizar Antibióticos en Animales Sanos
Más allá de la acción de la FDA, en noviembre de 2017, la OMS instó a los agricultores y la industria alimentaria para que dejaran de utilizar antibióticos para fomentar el crecimiento y prevenir enfermedades en animales sanos.

Como un aire de renovación, la OMS explicó que, “las nuevas… recomendaciones tienen como objetivo ayudar a preservar la efectividad de los antibióticos que son importantes para la medicina humana, al reducir su uso innecesario en los animales”.5

Ellos citaron un estudio de 2017, publicado en The Lancet Planetary Health, que encontró que reducir el uso de antibióticos en animales que son fuente de alimento disminuía la cantidad de bacterias resistentes a los antibióticos en los animales hasta en un 39 %, y de manera similar podría disminuir tales bacterias en los seres humanos, en particular los que se encuentran directamente expuestos a los animales que son fuente de alimento.6

Tal como está, el uso excesivo de antibióticos en los animales CAFO los ha convertido en una verdadera “fuente de enfermedades”7 y, en los Estados Unidos, cuando la FDA realizo pruebas en el pollo crudo de supermercado, encontró bacterias resistentes a los antibióticos de forma rutinaria.8

Por supuesto que, esto no solo es un problema en los Estados Unidos, especialmente porque otros grandes productores de carne, incluyendo a los de China, Brasil y Rusia, han adoptado cada vez más el modelo de la agricultura CAFO de los Estados Unidos, que depende de los antibióticos.9

Según la OMS, debería reducirse el uso de todos los tipos de antibióticos médicamente importantes en los animales que son fuente de alimento, mientras que, debe ser completamente restringido su uso para fomentar el crecimiento y prevenir enfermedades que no se han diagnosticado. Ellos señalaron que:

“Los animales saludables solo deberían recibir antibióticos para prevenir enfermedades, en caso de que se hayan diagnosticado en otros animales de la misma manada, rebaño o población de peces.

Cada vez que sea posible, los animales enfermos deben ser sometidos a pruebas para determinar el antibiótico más eficaz y prudente para tratar su infección específica.

Los antibióticos utilizados en animales deben ser seleccionados entre los que la OMS haya clasificado como ‘menos significativos’ para la salud humana, y no los que fueron clasificados como de ‘máxima prioridad e importancia crítica”. Estos antibióticos suelen ser de última línea, o uno de los tratamientos limitados, disponibles para tratar infecciones bacterianas graves en humanos”.10

La mayor parte de la industria CAFO ha criticado las directrices de la OMS, y al parecer la USDA ya ha demostrado su apoyo a la industria, en vez de la salud pública.11

La Jefa científica interina del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Chavonda Jacobs-Young, dijo en un comunicado que, “las directrices de la OMS no se encuentran en consonancia con la política de los Estados Unidos y no son sustentadas por estudios científicos sólidos.

Las recomendaciones combinan erróneamente la prevención de enfermedades con el fomento del crecimiento de los animales”.12

Los MCTs Son Importantes Para Disminuir la Transmisión de Enfermedades
El método más obvio para reducir la transmisión de enfermedades entre animales que son fuente de alimento es al convertir el modelo CAFO en uno que respete las leyes de la naturaleza, al criarlos en espacios en los que no estén abarrotados, ni establos sucios o sin ventanas, sino en pastizales y con acceso a una alimentación natural y al aire libre. Pero, incluso entre los productores industriales, hay formas de prevenir enfermedades sin recurrir a los antibióticos.

Por ejemplo, previamente, se encontró que los ácidos grasos de cadena media (MCFAs, por sus siglas en inglés), también llamados triglicéridos de cadena media o MCTs, podrían ayudar a proteger a los cerdos del virus de la diarrea porcina epidémica, que acabo con la vida de alrededor de 8 millones de cerdos en 2014.13

En un estudio presentado en el 50 Aniversario Anual del Día del Cerdo de la Universidad Estatal de Kansas, los investigadores revelaron que los MCTs añadidos en la alimentación de los cerdos incrementan el promedio diario en el aumento de peso, consumo alimenticio y eficiencia alimenticia.

Jason Woodworth, profesor asociado en el departamento de industria y ciencias animales, dijo en un comunicado de prensa que, “es… interesante imaginar las posibilidades que los MCFAs podría proporcionar a la industria porcina, al considerar el impulso para reducir o eliminar los antibióticos de grado alimenticio…

Fácilmente, los MCFAs podrían ser una de las opciones que los productores de cerdos pueden utilizar para mejorar el rendimiento, en ausencia de antibióticos de grado alimenticio”.14

Además, los investigadores han hecho pruebas en los MCTs contra los virus, bacterias y otros patógenos adicionales para determinar qué mezclas serían más eficaces para la alimentación animal.

Además, dado que en el estudio se utilizaron ácidos grasos de grado sintético, que no están disponibles para los productores porcinos, informó High Plains/Midwest Journal, los investigadores han tratado de desarrollar MCTs que puedan producirse a gran escala y que sean muy asequibles por los productores de alimentos. Sería interesante observar el desarrollo del aceite de coco puro, ya que es la fuente de MCFAs más abundante en la naturaleza.

El Aceite De Coco Tiene Propiedades Antimicrobianas Impresionantes
El aceite de coco contiene aproximadamente 50 % de ácido láurico (C12), que tiene una acción antiviral y antibacteriana más potente que otros MCTs, tales como el ácido caprílico (C8), ácido cáprico (C10) y ácido mirístico (C14).

Su cuerpo convierte el ácido láurico en monolaurina, un monoglicérido que ha demostrado ser algo eficaz para combatir a los estafilococos y estreptococos resistentes a los antibióticos. También tiene efectos antifúngicos y antivirales contra ciertos virus, tal como el VIH y herpes, influenza, sarampión, bacterias gram-negativas y protozoos, como la giardia lamblia.15

En el caso del Clostridium difficile (C. difficile), la principal causa de diarrea relacionada con antibióticos, que se ha vuelto cada vez más resistente a los antibióticos, se descubrió que los MCTs del aceite de coco (especialmente el ácido láurico) inhiben su crecimiento.16 Los investigadores dijeron para la revista Asian Pacific Journal of Tropical Medicine que:

“Los MCFAs y sus derivados… los cuales se encuentran en el coco, son efectivos para destruir una gran variedad de bacterias recubiertas de lípidos, a través de la desintegración de la membrana lipídica.

Por ejemplo, es posible que sean eficaces contra las bacterias que podrían causar úlceras estomacales, sinusitis, caries dentales, intoxicación alimenticia e infecciones del tracto urinario”.17

Además, se ha demostrado que la monolaurina actúa contra las bacterias gram-positivas y gram-negativas, tales como los estreptococos, Staphylococcus aureaus (estafilococos) y Enterobacter, y que la mayoría de las bacterias no demostraron resistencia a ella.18

Incluso se encontró que, combinar la monolaurina con el aceite de orégano, funciona mejor que el antibiótico vancomicina, en el tratamiento de estafilococos.19

Algunos Gigantes de la Industria Alimentaria Han Reducido el Uso de Antibióticos en Favor de las Opciones Naturales
Incluso, sin que la FDA o USDA los forzaran, algunos grandes representantes de la industria alimentaria han realizado cambios positivos.

En octubre de 2016, Perdue anunció que había eliminado el uso habitual de antibióticos en toda la empresa, y que solo utilizaba antibióticos cuando los pollos se enfermaban (en aproximadamente el 5 % de sus aves). Ahora, comercializan a sus aves de corral con la etiqueta de “sin ningún uso de antibiótico”.

Perdue, no solo ha dejado de usar los antibióticos utilizados en humanos, sino también los ionóforos, que no se utilizan en humanos. Los ionóforos son una clase de antibióticos utilizados exclusivamente en animales y más comúnmente en animales rumiantes, tal como las vacas. El uso de este antibiótico en la avicultura es para controlar las enfermedades parasitarias en las CAFOs, donde las enfermedades se propagan rápidamente.

El presidente de Perdue, Jim Perdue, dijo para NPR que han eliminado el uso de antibióticos debido a razones de comercialización y demanda del consumidor, y señaló que, “nuestros consumidores ya nos han expresado que desean que se críen pollos sin antibióticos”.20

Incluso, la empresa ha utilizado hierbas naturales y vitaminas para ayudar a los pollos a mantenerse saludables. Ponen orégano en el agua y tomillo en el pienso de los pollos para suministrar antioxidantes y aumentar su función inmunológica.21 Sin embargo, este no es el caso en todos los ámbitos.

Sanderson Farms, el tercer productor avícola más grande de los Estados Unidos, que procesa más de 10.6 millones de pollos cada semana, es el único productor que se ha negado a comprometerse a limitar el uso de antibióticos.22

Incluso, en febrero de 2017, no fue aprobada una propuesta de los accionistas de Sanderson Farms, que solicitaba que la empresa eliminara gradualmente el uso de antibióticos médicamente significativos.23

La empresa ha declarado que el uso preventivo de antibióticos en animales que son fuentes de alimento no es peligroso para la salud humana y continúa utilizando dos antibióticos, gentamicina y virginiamicina, que son importantes para el tratamiento de infecciones humanas.24

Aun en noviembre de 2017, declaraban en la sección de preguntas frecuentes de su sitio web que, “después de hacer una consideración deliberada y cuidadosa, no tenemos planeado retirar los antibióticos de nuestro programa en este momento”.25

Ayude a Combatir la Resistencia a los Antibióticos, al Elegir Cuidadosamente de Dónde Provienen Sus Alimentos
Reducir la propagación de bacterias resistentes a los antibióticos es una razón importante para asegurarse de solo consumir carnes y productos de origen animal alimentados con pastura y criados orgánicamente.

Aparte de criarlos por sus propios medios, lo cual es posible que no sea una alternativa para la mayoría de las personas, su mejor opción es comprar sus alimentos de fuentes responsables, sostenibles y de alta calidad, y le recomiendo encarecidamente que apoye a las pequeñas granjas familiares que se encuentran en su área local, que se han comprometido a criar animales sin el uso irresponsable de antibióticos para fomentar su crecimiento y prevenir enfermedades.

En cuanto al aceite de coco, los MCTs también son útiles para eliminar a las bacterias intestinales dañinas, tales como las bacterias patógenas, virus, hongos y parásitos, y el aceite de coco es un excelente complemento en su alimentación cotidiana.

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