Pobreza y desigualdad de América Latina en 30 fotografías

Pobreza y desigualdad de América Latina en 30 fotografías

Donde brilla un tibio sol con un nuevo fulgor dorando las arenas/donde el aire es limpio aun bajo la suave luz de las estrellas/ danza de guerra y paz de un pueblo que aun no ha roto sus cadenas. Eso es América, según letras de la canción del desparecido Nino Bravo, cantando a nuestro continente.

También José Luis Perales canta al olor de la guayaba, al merengue y al bolero, la charanga, a la canela y a la banana, querida siempre y maltratada soñando siempre libertad. Así se posan las musas en los poetas que cantan a esta parte del mundo, nuestro mundo sin igual y desigual que por serlo también se viste de esperanza.

El brillante sol, la arena blanca, los olores y sabores no son lo suficiente para desechar esa otra parte de nuestra región que está bajo la sombra de la indiferencia de sus vecinos ricos, lo que convierte en ofensa las imágenes captadas por un buen número de fotógrafos, profesionales y aficionados para componer una muestra de fotografías de la otra realidad del continente.

Es la razón por la que los poetas españoles que han cantado a nuestra América vinculan siempre la palabra libertad, porque aún no hemos roto las cadenas, es verdad.

“Bajo la lente de los latinoamericanos” es el nombre de la exposición de 30 fotografías que se exhiben en el Museo Memorial de la Resistencia, inaugurada el viernes 14 de junio, inspirada en el contraste de la realidad y contradictorio con lo versado en el dispositivo del artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Las 30 imágenes fueron elegidas entre más de 310 que fueron tomadas en quince países de la región, bajo la orientación de la Federación Internacional de Museos de Derechos Humanos, que dirige Susana Meden, Argentina, quien estuvo en la apertura de la exposición.

En el país hubo 4 ganadores del concurso, con fotografías únicas y reveladoras de la realidad social y económica de niños y niñas provenientes de familias vulnerables de la República Dominicana.

Las 30 fotografías de la exposición captan lugares, situaciones e imágenes con hermosos paisajes naturales de fondo y sobrecogedoras formas de degradación humana generadas por la pobreza extrema en América Latina.

El artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama que:” toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad o invalidez”.

La Federación Internacional de Museos de Derechos Humanos, en su capítulo para Latinoamérica, es una entidad que fomenta la educación en los museos para la comprensión y el respeto de los derechos inalienables de la persona humana, tal como reza en su preámbulo la declaración del año 1948.

El jurado estuvo compuesto por personas de diferentes países de la región, según explicó Luisa de Peña, directora del Museo de la Resistencia, quien invitó a todos a apreciar la exposición para pensar hasta donde debemos exigir que se cumpla con lo estipulado en el dispositivo del artículo 25 de la Declaración de los Derechos Humanos.

Mientras tengamos de referente motivos suficientes para reclamar derechos, hay que seguir, y hay que continuar motivando a los poetas para cantarle a la esperanza que como los verdes bosques que todavía nos quedan, será motivo suficiente para empujar hasta romper las cadenas y hacer posible la libertad.

 

Por Altagracia Paulino

Fuente: Periódico Hoy