Los dominicanos del bicentenario

Los dominicanos del bicentenario

Falta poco más de 24 años para que la República Dominicana celebre el bicentenario de su fundación. Es decir, para el 2044 tendremos doscientos años de República independiente, libre y aunque no necesariamente feliz como la soñaron nuestros padres fundadores, al menos tenemos una masa con discernimientos críticos de lo que debe ser el rumbo del país.

La historia que hemos construido desde 1844, dinámica, rica en experiencia, define muy bien la naturaleza de los dominicanos, que dicho sea de paso, nos llamamos así, dominicanos, desde que los trinitarios eternizaron el gentilicio que comenzó a definirse desde la colonia.

En 1844, cuando surgió el Estado-nación, que emergió del grito de independencia, que es cuando nace la República Dominicana, y con ella el sello de nuestra identidad, éramos una pequeña aldea, como lo sería la mayoría de las naciones en construcción después de los efectos de la colonización del continente, que justamente comenzó por nuestra isla.

En 1844 nuestra población era de más o menos 126 mil habitantes, igual a la que posee hoy día cualquier barrio de la capital o de una provincia. En 175 años hemos crecido de manera exponencial hasta llegar a los 10 millones de habitantes que se calcula la población actual.

Hemos tenido una población en crecimiento, y se estima que para el 2044 seremos más de 11 millones de habitantes, y tendremos una creciente población de envejecientes como para tomar en cuenta en ese tiempo la inversión que habrá que hacer en la gente que lo dio todo y quiere seguir viviendo.

Según datos de una investigación realizada por NTD ingredientes, presentada en un panel sobre políticas públicas para adultos mayores, celebrado por ONPECO el lunes 30 de septiembre, se estima que para el 2030 las expectativas de vida serán de 78 años para los hombres y de 82 para las mujeres.

De acuerdo con el estudio, para el 2040 el país tendrá que dar ayuda a una proporción considerable de la población adulta mayor por el alto nivel de envejecimiento, por lo que habrá más demanda de atenciones de salud, por limitaciones y enfermedades crónicas no transmisibles, cuya prevalencia aumenta con la edad.

Actualmente, según el estudio realizado en el 2018, la República Dominicana está en una fase de envejecimiento caracterizada por natalidad estable, disminución de la mortalidad y aumento de la población. Hasta el 2030 la tasa de natalidad será de 2,1 hijos por mujer, y según la proyección para el 2050 llegaremos a más de 12 millones de habitantes con una mayor esperanza de vida.

“En la República Dominicana a los envejecientes los cuida Dios y la familia”, según la expositora María Fernanda Ortega. Esta aseveración es más que un desafío para los hacedores de políticas públicas, con miras hacia los años por venir, incluyendo el bicentenario de la República, por lo que se presume que desde ya debemos visualizar lo que queremos para esa celebración.La esperanza de vida nos convoca a ver el futuro con optimismo, pero a la vez con el aterrizaje suficiente para que se celebren los doscientos años con realizaciones como las que soñaron los fundadores de nuestra nacionalidad.Una visión de futuro implica también soluciones para una mejor calidad de vida, vista desde lo público y lo privado.

Por Altagracia Paulino
Fuente: Periódico Hoy