Las primeras multas por la obsolescencia programada alientan al consumidor

Las primeras multas por la obsolescencia programada alientan al consumidor

Si a su cerebro de 60 años le instalaran uno de 20, es posible que ocurran cambios en su comportamiento, como podría ser que usted se acelere o disminuya la velocidad y se trastorne de tal forma que deje de funcionar de manera normal, con el agravante de que, aunque quiera volver a ser como era, ya no podrá.

Esa fue la razón por la cual el organismo de protección al consumidor de Italia multó con una alta suma a dos grandes tecnológicos: Apple y Samsung, por el fraude de la obsolescencia programada.

La semana pasada Italia tomó la delantera y sentó el precedente de ser el primer país del mundo en multar con 10 millones de euros a la empresa Apple y cinco millones a la Samsung, por la obsolescencia programada.

Las multas fueron dispuestas por el organismo italiano encargado de la protección al consumidor y las fundamentó en que ambos fabricantes “causaron fallos de funcionamiento graves y redujeron significativamente el rendimiento con actualizaciones de software”.

La información da cuenta de que los fabricantes Apple Y Samsung instalaron actualizaciones de Software que provocaron pérdida de eficiencia con más rapidez, conforme a una investigación realizada por el organismo encargado de proteger al consumidor en Italia.

El regulador halló pruebas de los hechos en algunos de los modelos de IPhone de Apple y en el dispositivo note 4 de Samsung. Ambas “causaron fallos de funcionamiento graves y redujeron significativamente el rendimiento de los teléfonos inteligentes”, con el objetivo de inducir a la compra de uno nuevo.

El ente protector de los consumidores italianos informó que la multa a la empresa Apple es mayor por no haber informado correctamente a sus usuarios del deterioro de la batería de los dispositivos, que implicaba la instalación de las actualizaciones de software.

La información de amplia circulación en medios europeos la semana pasada, da cuenta de que ninguna de las empresas multadas dio opción a los usuarios de volver a la versión previa a la actualización tras detectar las pérdidas de capacidades de los dispositivos.

Entre 2014 y 2016, ambas empresas utilizaron ese tipo de práctica. Recuerda que Samsung instó a los usuarios de Note 4, -lanzado al mercado en el 2014- a instalar en el 2016 el nuevo software llamado Marshmallow, preparado para su nuevo modelo Note 7, sin informar de los graves fallos que suponía para el viejo dispositivo por “las mayores exigencias sobre el hardware”. Es como si a una persona le instalaran un cerebro nuevo en su viejo cuerpo.

También Apple utilizó la misma práctica en el 2016 con los IPhone 6, 6s y 6 plus, según el regulador italiano, quien además obliga a los fabricantes a informar a sus usuarios en sus páginas web en el idioma italiano todo lo referente a la multa. Apple se enfrenta a un proceso similar en Francia donde se investiga sobre los mismos hechos.

Directrices de la Unión Europea apuntalan a la eliminación de la obsolescencia programada, decisión que asumió Francia en el 2014.

La obsolescencia programada ha sido calificada como un fraude, debido a que la programación de la vida útil ha sido deliberadamente planeada para inducir al consumismo sin tomar en cuenta los efectos en la vida del planeta.

En la ciudad de Livermore, California, existe una bobilla fabricada en el 1890 que todavía alumbra, es una pieza de museo, pero una muestra de que por lo menos los “bombillos” pueden durar más de cien años y no las contadas horas por la que pagamos para que nos iluminen las noches.

 

 

Por Altagracia Paulino

Fuente: Periódico Hoy

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