Las aguas dulces del Cachón de la Rubia deben ser preservadas

Las aguas dulces del Cachón de la Rubia deben ser preservadas

Tres de cada diez personas carecen de agua potable y 2,100 millones no tienen acceso al preciado líquido, según datos de la ONU. Se estima que la falta de agua dulce podría ser en los próximos años la causa detonante de una tercera guerra mundial en busca de la mayor riqueza que se pueda poseer.

Dadas estas premisas, se impone la orientación y la información para que cada dominicano comprenda la realidad del mundo frente al agua y pueda convertirse en tenaz defensor de la preservación del bien, sin el cual no habría vida.

La Academia de Ciencias de la República Dominicana advirtió recientemente de las pretensiones de construir un politécnico, una escuela y una estación de GLP en la zona del Cachón de la Rubia, donde existen cuatro manantiales que son una reserva de agua dulce para el uso de todos.

El Cachón de la Rubia tal vez no signifique nada para los jóvenes del lado occidental de la capital dominicana, pero sí es de gran recordación para las generaciones anteriores, que salían a descubrir cómo era la vida en las campiñas de la cercanía. La palabra marotear es dominicana, solo aquí solíamos salir a “tumbar” frutas que no habíamos sembrado, como parte de la costumbre que se generó cuando la población era escasa y las tierras eran baldías.

El diccionario la define como la acción grupal o individual para recoger mangos y limoncillos en la época de cosecha. En el Cachón de la Rubia, después del maroteo, los jóvenes disfrutaban de un agradable baño en aguas verdaderamente limpias y claras.

La zona del Cachón no estaba habitada, pero a finales de los 70 y en los 80, se produjeron numerosos asentamientos en las cercanías, amenazando la vida de las aguas que “fluyen como una magia de la naturaleza”, como lo califica la Academia de Ciencias.

En el 2008, el doctor Jaime David Fernández Mirabal fue nombrado ministro de Medio Ambiente, y durante su gestión recuperó los bosques húmedos del país, incluyendo los de la cercanía de la capital. El Cachón de la Rubia fue una de esas conquistas.

En el Cachón de la Rubia se recuperaron cuatro manantiales, uno de gran tamaño donde solían bañarse los capitaleños. En el área, declarada zona protegida, existen tres bosques que también fueron recuperados, los cuales se denominaron: Bosque de la Juventud, Bosque de los atletas y el Bosque de la mujer, donde asistimos a reforestar junto a numerosas prestantes mujeres de la vida nacional.

El área rescatada es sostenida por personal capacitado para trabajarla con el protocolo de protección de Medio Ambiente, y junto a los ríos Ozama e Isabela constituyen un aporte invaluable para la recreación y la conservación. Un tour por la zona expone a los visitantes las bondades de respirar aire puro y estar en contacto con la naturaleza.

Hay que escuchar a la Academia de Ciencias, pero, sobre todo, darle continuidad al legado que dejó la administración de Jaime David, que es la mejor manera de contribuir con la construcción del Estado de Derecho y fortalecer la institucionalidad.

Es un grave error pretender borrar lo que otros han hecho por el simple hecho de que no fue iniciativa del sustituto. Si hace bien al país, hay que apoyarlo, sin importar quién lo haya hecho; es una hermosa forma de servir.

Por Altagracia Paulino

Share:

Envíanos un mensaje: