La diferencia entre ataque cardíaco y paro cardíaco

Por el Dr. Mercola

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés),1 en los Estados Unidos, mueren aproximadamente 610 000 personas a causa de enfermedades cardíacas cada año. En el país, casi 735 000 sufren un ataque cardiaco cada año. De los cuales 525 000 casos son por primera vez y 210 000 son ataques cardíacos reincidentes.

Conocer los factores de riesgo, síntomas y medidas tempranas aumenta las posibilidades de supervivencia.

Hay una serie de factores de riesgo asociados con el ataque cardíaco. La información publicada en el Journal of the American College of Cardiology2 demuestra que al seguir seis recomendaciones de estilo de vida, las mujeres pueden reducir en un 92 % su riesgo de padecer enfermedades cardíacas y en un 70 % el de sufrir un infarto.

Las recomendaciones incluyen llevar una alimentación saludable, hacer 2.5 horas de ejercicio a la semana, no fumar y limitar el consumo de alcohol, mantener un peso normal y mirar la televisión durante no más de siete horas por semana.

El estrés,3 niveles deficientes de minerales,4 el horario de verano5 e incluso una pérdida emocional grave6 también pueden aumentar su riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Mientras que muchas personas usan los términos “ataque cardíaco” y “paro cardíaco” de manera indistinta, en realidad las dos afecciones son diferentes, y conocer la diferencia puede ser cuestión de vida o muerte.

¿Ataque cardíaco o paro cardíaco?
El paro cardíaco súbito e inesperado es la tercera principal causa de muerte en los Estados Unidos,7 el cual es diferente a un ataque cardíaco.

Comprender esta diferencia puede ayudar a salvar vidas. La diferencia inmediata más reconocible entre las dos afecciones es que una víctima de un ataque al corazón seguirá consciente mientras su corazón sigue latiendo, mientras que alguien que sufrió un paro cardíaco repentino quedará inconsciente, sin latido cardiaco perceptible.

Su corazón es un órgano extraordinario que continúa funcionando incluso cuando se separa del cuerpo.8 Dado que el corazón tiene su propio sistema eléctrico, mientras reciba un suministro adecuado de oxígeno, puede continuar latiendo. El corazón late casi 100 000 veces al día y bombea cerca de 1 millón de barriles de sangre en un periodo promedio de vida. Esto es suficiente sangre para llenar más de tres barcos superpetroleros.

Mientras que un ataque cardíaco afecta el suministro de oxígeno a su corazón, el paro cardíaco afecta los impulsos eléctricos. Durante un ataque cardíaco, parte del corazón puede sufrir una reducción de oxígeno mientras el suministro de sangre queda restringido y el resto del músculo continúa latiendo.

Durante un paro cardíaco, el sistema eléctrico se ve afectado por afecciones como la miocardiopatía, insuficiencia cardíaca, arritmias o fibrilación ventricular.

Si bien los ataques cardíacos ocurren debido a la falta de suministro de oxígeno y el paro cardíaco se produce por una alteración en el sistema eléctrico, un ataque cardíaco aumenta el riesgo de padecer un paro cardíaco y tal vez sea la razón más común de que ocurran.9 Es decir, la pérdida de suministro de oxígeno al músculo cardíaco afecta los impulsos eléctricos lo cual podría desencadenar un paro cardíaco.

Así como los factores causales subyacentes de ambas afecciones son distintos, también lo son sus síntomas. Un ataque al corazón, también llamado infarto de miocardio, causa una lesión en el músculo cardíaco. Si bien es posible que el corazón continúe latiendo, entre más tiempo pase sin tratamiento, más parte del músculo se lesiona y muere. Los síntomas de un ataque cardíaco pueden incluir:

Falta de aliento
Nauseas
Sudoración
Aturdimiento
Sensación general de ansiedad
Mareo
Taquicardia
Dificultad para respirar
Opresión torácica
Dolor o presión en la parte superior del pecho o abdomen
Leves molestias torácicas intermitentes que podrían aparecer y desaparecer durante algunos días
Incomodidad o dolor en uno o ambos brazos que se extiende a la parte superior de la espalda, cuello o mandíbula
En ocasiones, las mujeres experimentan síntomas adicionales, incluidos dolor estomacal o abdominal, vómitos y debilidad o cansancio abrumador.12 Para maximizar las probabilidades de supervivencia y minimizar el daño permanente, es importante que quien sufre un ataque cardíaco reciba inmediatamente atención médica de emergencia.

En contraste, los problemas eléctricos que dan lugar a un paro cardíaco producirán una pérdida en la cantidad de sangre que se bombea por todo el cuerpo y cerebro. En consecuencia, la persona se desmayará, perderá la conciencia y su corazón dejará de latir de manera repentina.

En algunos casos, es posible observar jadeos anormales que duran uno o dos minutos y, en otros casos, podría haber actividad convulsiva al comienzo del episodio.13

El tratamiento de emergencia para cada afección es diferente
Cualquier persona puede brindar primeros auxilios vitales. Cuando alguien sufre un infarto o paro cardíaco, es crucial llamar inmediatamente a los servicios médicos de emergencia (EMS, por sus siglas en inglés). Llame a su número de emergencia local (911 en los Estados Unidos) y siga las instrucciones del operador mientras espera que llegue el EMS.

En el caso de un ataque al corazón, con cada minuto que pasa, más músculo del corazón se deteriora y muere,14 por lo que es fundamental restaurar el flujo sanguíneo. Los servicios de emergencia preferirían acudir y descubrir que no se trataba de un ataque cardiaco, en lugar de no ser llamados y que la persona muera.

Si la victima está despierta y consciente, pídale que se acueste y descanse hasta que llegue el EMS. En muchos casos, alguien experimentando un ataque cardíaco negará la gravedad de sus síntomas e insistirá en que se encuentra bien.

No es necesario tener su permiso para llamar al EMS, pero es importante no alterarlo al insistir en que se siente o descanse ya que esto solo aumenta el estrés en el corazón. En cambio, puede distraerlo hasta que llegue el EMS al conversar o preguntarle sobre otra cosa que no sea su salud.

Por el contrario, cuando una persona sufre un paro cardíaco, el corazón deja de latir inmediatamente. Esto significa que no hay sangre bombeando al cuerpo ni al cerebro. En este momento, es fundamental que los testigos llamen al EMS, administren RCP y utilicen el desfibrilador externo automático (DEA) más cercano.

Aunque podría titubear temeroso de lastimar a la víctima, en ese momento la persona está clínicamente muerta y su situación no podría ser peor. La administración de RCP y DEA por parte de los presentes solo puede ser de ayuda. Además, la ley del buen samaritano protege a quienes le brindan ayuda de buena fe a las víctimas.15

El paro cardíaco repentino afecta a casi 326 000 personas cada año, de las cuales sobrevive aproximadamente el 10 %. Este número aumenta a cerca del 40 % cuando los testigos llaman de inmediato al 911, comienzan la RCP y usan el DEA antes de que lleguen los servicios de emergencia.16,17

Si no cuenta con una capacitación formal, los operadores del 911 pueden darle instrucciones específicas sobre como usar un DEA y administrar RCP hasta que llegue el EMS.

Recibir primeros auxilios con un desfibrilador por parte de un testigo salva vidas
De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre,18 el 95 % de las personas que sufren un paro cardíaco repentino morirán en consecuencia, mientras que recibir atención rápida con un DEA puede salvarle la vida.

Estas máquinas son ligeras y funcionan con baterías. Las almohadillas adhesivas con sensores se fijan al pecho y esos electrodos envían información a la computadora dentro de la máquina.

La computadora del DEA analizará el ritmo cardíaco para determinar si se requiere de una descarga eléctrica. Si es necesario, la máquina utiliza indicaciones por voz para indicarle qué hacer y cuándo hacerlo. Las máquinas DEA son seguras de usar y no hay informes de que hayan dañado a los usuarios o transeúntes, ni de que realicen descargas inapropiadas.19

En un estudio realizado por los Institutos Nacionales de la Salud,20 un equipo analizó los datos de seis regiones hospitalarias de los Estados Unidos y tres de Canadá que fueron recopilados entre 2011 y 2015.

Durante este período, cerca de 50 000 paros cardíacos ocurrieron fuera de un hospital. El análisis del equipo demostró una mayor probabilidad de supervivencia cuando un testigo empleó un DEA en lugar de esperar a que el EMS lo hiciera.

La diferencia fue de cerca de 20 % más posibilidades de recuperación en aquellos que recibieron atención temprana con un DEA operado por un transeúnte.

Además, las personas que fueron auxiliadas por un testigo presentaron una discapacidad mínima después del paro cardíaco en comparación con aquellas cuyo tratamiento fue iniciado por el EMS. Entre más tiempo transcurra, mayor será el beneficio de los primeros auxilios con DEA por parte de un transeúnte.21

En un análisis previo entre 2005 y 2009, el equipo descubrió que en los Estados Unidos y Canadá se podrían salvar aproximadamente 500 vidas más al año si los espectadores usaran los DEA.

Luego de esta y otras investigaciones, los DEA se hicieron más ampliamente disponibles y el equipo estima que ahora cerca de 3 500 personas en medio de un paro cardíaco podrían ser salvadas por el uso de un DEA por parte de un transeúnte.

Exámenes proactivos específicos podrían identificar problemas de salud
Para el momento en que experimenta síntomas de diversas enfermedades, el padecimiento ya podría haber afectado al 80 % de su salud. Por ejemplo, en el caso de las enfermedades cardíacas, su primer síntoma puede ser un ataque cardíaco que podría quitarle la vida.

Esto significa que es fundamental que utilice proactivamente métodos de detección razonables con el fin de determinar su riesgo de padecer un ataque cardíaco y tome medidas preventivas para evitar el desarrollo de una enfermedad.

Muchos de los factores de riesgo son modificables por medio de cambios en el estilo de vida. Estos son algunos de los indicadores y factores de riesgo más comunes de infarto de miocardio y paro cardíaco:

• Hipertensión

En un estudio en el Centro Médico Wake Forest Baptist,22 la información indicó que la hipertensión fue un fuerte predictor de muerte súbita cardíaca en comparación con la enfermedad de la arteria coronaria, lo que conduce a un ataque cardíaco.

• Índice de masa corporal

En el mismo estudio, un índice de masa corporal extremadamente bajo o alto fue predictivo de muerte súbita cardíaca, pero no de enfermedad de las arterias coronarias.

• Ferritina sérica y GGT

Si bien el hierro, medido como ferritina sérica, es necesario para la función biológica, el exceso de hierro puede provocar enfermedades crónicas y mortales tales como cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes y enfermedades neurodegenerativas. La GGT es una enzima hepática utilizada en el metabolismo del glutatión y se puede usar como un marcador de detección para el exceso de hierro libre.

La presencia de exceso de hierro almacenado medido por la ferritina sérica y el hierro libre medido por la GGT son indicadores vitales de su riesgo de muerte súbita cardíaca. Mantener rangos “normales” de los valores de laboratorio no es suficiente para reducir su riesgo, como descubrirá en mi artículo anterior, “Ferritina sérica y GGT—Dos poderosos indicadores de salud que necesita conocer”.

• Proporciones de colesterol

Su cuerpo produce casi el 80 % de su colesterol; el resto lo obtiene de su alimentación. Si consume menos, su cuerpo producirá más. Los verdaderos indicadores en sus cifras de colesterol no son las cantidades totales, sino las proporciones entre sus lipoproteínas de alta densidad (HDL) y el número de colesterol total, y su HDL con respecto al número de triglicéridos.

Puede encontrar más información sobre cómo evaluar su riesgo mediante los resultados de sus exámenes de sangre en mi artículo anterior, “El colesterol desempeña un papel clave en la señalización celular”.

• Resistencia a la insulina

Muchos ataques cardiacos son resultado de la resistencia a la insulina. Entre mayor sea su resistencia a la insulina, peor serán los marcadores tales como la insulina en ayunas, proporción de triglicéridos y HDL y la HbA1c, lo que sugiere que corre un mayor riesgo de contraer afecciones como la diabetes y enfermedades cardíacas.

Investigaciones recientes han demostrado dos parámetros específicos: la adiponectina circulante y los macrófagos pueden predecir con casi 100 % de precisión su fenotipo de obesidad, lo que indica que tiene obesidad con sensibilidad o resistencia a la insulina.

Al implementar los cambios en el estilo de vida que describo en mi artículo anterior, “La insulina, es la verdadera culpable de la enfermedad cardiaca y NO el colesterol”, puede reducir su riesgo de sufrir un ataque cardíaco de manera eficaz.

Una onza de prevención podría reducir su riesgo de muerte
Debido a que con frecuencia el primer síntoma de un ataque cardíaco es el propio ataque cardíaco, hay varias estrategias que puede implementar para ayudar a prevenir las enfermedades del corazón y reducir el riesgo de muerte.

Donar sangre

Si tiene niveles elevados de hierro, deberá tomar medidas para disminuirlos. Una de las formas más sencillas de hacerlo es al donar sangre de manera constante. Curiosamente, un estudio publicado en el American Journal of Public Health23 encontró que las estatinas para reducir el colesterol funcionaban al contrarrestar parcialmente los efectos proinflamatorios del exceso de reservas de hierro. Al donar sangre, puede lograr el mismo efecto sin los efectos secundarios de las estatinas.
Prepárese para el horario de verano

El horario de verano se ha asociado con una serie de efectos negativos para la salud, incluidos los ataques al corazón y un aumento de las tasas de suicidio y accidentes automovilísticos.

Puede protegerse durante la primavera al implementar estrategias naturales para ayudar a su cuerpo a resincronizarse luego del cambio de horario. Al levantarse 30 minutos antes sábado y domingo, minimizará el impacto de levantarse más temprano el lunes por la mañana.

Reciba la luz del sol temprano en la mañana con el fin de reducir rápidamente sus niveles de melatonina, lo que le ayudará a conciliar el sueño temprano en la noche. Ajuste su reloj el viernes por la noche para que se pueda adaptar más lentamente durante el fin de semana.

Al optimizar sus niveles de vitamina D y controlar su estrés, también tendrá menos problemas para conciliar el sueño. En mi artículo anterior, “¿Quiere dormir bien durante la noche? Entonces, jamás haga estas cosas antes de acostarse”, encontrará estrategias específicas para ayudarle a dormir toda la noche.
Dieta cetogénica cíclica

Disminuir los niveles de inflamación también puede ayudar a reducir su riesgo de padecer enfermedades cardíacas y ataque al corazón. Un estudio del Brigham and Women’s Hospital24 analizó datos acumulados de más de 25 años y determinó que una reducción en la inflamación podría reducir el riesgo de volver a sufrir un ataque cardíaco. Al normalizar su peso y mejorar su resistencia a la insulina, también reducirá la inflamación en su cuerpo.

Algunos de los factores más importantes que afectan el proceso inflamatorio incluyen un exceso de insulina, ácidos grasos desbalanceados, intestino permeable, altas reservas de hierro y niveles inadecuados de magnesio.

Los tres primeros pueden abordarse al adoptar una dieta cetogénica cíclica como se describe en mi artículo anterior, “Guía para implementar la dieta cetogénica para principiantes: Una manera eficaz de optimizar su salud”.
Magnesio

La deficiencia de magnesio puede desencadenar una serie de problemas de salud que incluyen ansiedad, diabetes, migrañas, enfermedades cardíacas e hipertensión. Cada uno tiene un efecto significativo en su salud cardiovascular.

Puede optimizar sus niveles de magnesio al consumir verduras de hoja verde oscuro o tomar jugo de vegetales. Otros alimentos ricos en magnesio incluyen a los aguacates, semillas y frutos secos, hierbas y especias y frutas y bayas. En mi artículo anterior “Magnesio—un mineral esencial para la salud cardiaca”, descubra más sobre cómo el magnesio tiene un impacto sobre su salud.
Evaluar su colesterol

Para conocer datos interesantes sobre el colesterol y las proporciones importantes para su salud, consulte la siguiente infografía:
Mejorar el flujo sanguíneo

Hay muchos factores que pueden afectar el flujo de sangre en su cuerpo, incluida una alimentación rica en azúcar, el tabaquismo, las fuerzas electromagnéticas, estrés y niveles elevados de ácido úrico.

Si bien las donaciones regulares de sangre aumentan la capacidad de su sangre para fluir con mayor facilidad, otras estrategias que puede utilizar incluyen obtener suficiente exposición prudente a la luz del sol, ya que esto aumenta la producción de un vasodilatador natural, el óxido nítrico.

Conectarse con la tierra o grounding también puede ayudar a mejorar la separación de cargas eléctricas y permitir que su sangre fluya contra la gravedad hacia su corazón, con mayor facilidad. El mismo efecto se puede lograr al tocar a otro ser vivo, que puede ser la razón por la que los abrazos y las mascotas son tan saludables.
Estrés

Es importante liberar el poder que el estrés ejerce sobre su vida, ya que es un importante predictor de los ataques cardíacos y derrames cerebrovasculares. En mi artículo anterior, “Cómo el estrés influye en un ataque cardíaco y riesgo de derrame cerebral”, descubra el efecto físico que tiene el estrés sobre su amígdala, los síntomas que puede experimentar y estrategias exitosas para reducir el estrés en su vida.

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