Cuando la Semana Santa es en abril

Cuando la Semana Santa es en abril

Tal como refresca la brisa de la primavera ayudada por el suave ritmo de las hojas de los árboles, así despierta en nuestra memoria los acontecimientos que nos trae la llamada Semana Mayor, que además del recogimiento preconizado por la iglesia católica, el asueto también nos distrae, pero no tanto como para olvidar hechos importantes de nuestra historia reciente.

Hemos tenido dos semanas Santas icónicas que no pueden ser borradas de las efemérides: la de abril del año 1965 y la de abril de 1984.

El sábado de Gloria del 24 de abril del año 1965 se dieron los primeros pasos para el estallido que se produjo en “la noche serena y la sirena de la libertad se hizo sentir”, como reza el himno de la revolución, por el retorno a la constitucionalidad.

La Constitución del año 1963, la más progresista conocida jamás, y que fue pisoteada con un golpe de Estado al primer gobierno democrático después de la caída de la tiranía, generó un sentimiento de indignación de todo un pueblo que comprendió el significado de su primera Ley de leyes, tras 31 años de tiranía- dicen los expertos que es el único país del mundo que se ha levantado en defensa de su Constitución-.

Si no fuera porque mis padres eran del partido de Juan Boch, el PRD, y estaban identificados con el levantamiento por la Constitución, es posible que no me hubiese interesado por lo que pasaba, ya que teníamos muy poca información local.

Lo que realmente provocó que despertáramos y naciéramos como persona preocupada por lo que pasaba en el país, fue la intervención que se produjo cuatro días después, cuando desembarcaron los 42 mil marines el día 28 de abril para impedir que los dominicanos resolviéramos nuestro conflicto.

Entonces lo que era una guerra civil se transformó en “guerra patria”, porque ya no solo era el retorno a la constitución, sino el de la soberanía de la patria que había sido mancillada.

El acontecimiento de 1965 es un referente de la dignidad y el valor de los dominicanos cuando ven que peligran sus principios.

Otro 24 abril en Semana Santa fue en 1984. Era reportera en Radiotelevisión Dominicana y el domingo de resurrección debí estar en la emisora; mi esposo Daniel y mis tres hijos se quedaron en Santiago, donde habíamos pasado la Semana Santa, regresaron el lunes poco antes de iniciarse las protestas en la capital, pasaron a buscarme justo cuando me disponía a acudir a una rueda de prensa en la Secretaría de Industria y Comercio, ubicada en el Huacal.

Desde el piso once del edificio de Oficinas Públicas, la ciudad se veía horriblemente incendiada; el secretario de Industria y Comercio era José Antonio Najri, quien suspendió la rueda de prensa en la que se disponía a anunciar algunas medidas del gobierno para amortiguar las alzas en los precios de los alimentos que se habían producido por los ajustes impuestos a la economía por el Fondo Monetario Internacional-FMI-, y que generaron las protestas, a las que don Juan Bosch definió como “poblada” porque el pueblo se lanzó literalmente a las calles.

Fue un lunes de sorpresas, al que le siguió un martes sangriento. Numerosos muertos y una situación de ingobernabilidad que dos años después le fue cobrado al gobierno del PRD, que posibilitó el retorno del doctor Balaguer, esta vez por 10 años, y no fueron 12 por la crisis política del 1994, que le acortó el periodo a dos años, con una modificación de la Constitución que prohibió la reelección consecutiva.

 

Por Altagracia Paulino

Fuente: El Periódico Hoy