Los efectos negativos del consumo de los refrescos en los niños

Los efectos negativos del consumo de los refrescos en los niños

Los trastornos del sueño, problemas dentales y la obesidad son solo algunos de los efectos que causan el consumo excesivo de refrescos en los niños, a continuación destacamos los más importantes:
  • Trastornos del sueño: Los refrescos contienen cantidades importantes de cafeína, más que el café o el té, lo que puede provocar problemas de sueño en los niños.
  • Daños en los dientes:  Los refrescos tienen niveles de ácido fosfórico altos, sustancia que ablanda y destruye los dientes. El ácido de los refrescos es similar a la del vinagre, pero el sabor se oculta con el azúcar, que también deteriora el esmalte de los dientes.
  • La obesidad:  Una lata de refresco promedio contiene 10 cucharaditas de azúcar: la cantidad de calorías equivalentes a comer una barra de chocolate. Diferentes investigaciones relacionan el consumo refrescos con la obesidad infantil. Además del contenido de azúcar y de calorías, estas bebidas tienen un valor nutricional muy bajo y simplemente estimulan al cuerpo con calorías vacías.
  • La hiperactividad y su relación con el consumo de refrescos: El comportamiento agresivo en los niños está asociado con el consumo de azúcares, existen evidencias de que al disminuir el consumo de refrescos en niños hiperactivos (eliminando colorantes, saborizantes artificiales y cafeína) mejora su comportamiento.

 

Otros efectos negativos del consumo de refrescos en los niños

Se ha demostrado que existe una relación entre el alto consumo de bebidas azucaradas y  refrescos con problemas de conducta y de falta de atención infantil.
Científicos de EEUU han realizado estudios en los cuales se comprobó que el consumo excesivo de refrescos y bebidas azucaradas pueden estar asociadas con algunos problemas de conducta y con dificultades para prestar atención en los niños.
Los menores analizados que bebían cuatro o más refrescos diarios presentaron el doble de problemas de comportamiento, entre ellos: mayor probabilidad de involucrarse en peleas, problemas de atención y de retraimiento.
Todos los expertos en nutrición infantil recomiendan que el agua es la mejor elección para la hidratación de los niños y que en caso de ingerir jugos, estos sean naturales, ni los refrescos -con o sin gas- ni los jugos naturales -que también contienen, aunque en mucha menor medida, azúcar- deben considerarse como sustitutos del agua.
Otro efecto negativo es que los refrescos tienen un efecto saciante más bajo que el agua, en consecuencia, tomar refrescos aumenta la cantidad de calorías que ingieren los niños propiciando el sobrepeso y la obesidad.
Además el consumo de refresco en los menores pueden ocasionar un menor rendimiento escolar, aumento de la tensión arterial, agravamiento de problemas cardíacos preexistentes y trastornos del estado de ánimo, depresión, mala calidad del sueño..
Por Plinio Polanco